La prensa milenial recibe su primer revés a pesar de los favorables hábitos de consumo de sus lectores

Aupada por los nuevos hábitos de consumo de información de los mileniales españoles, la primera gran ola de medios dirigidos a este público consiguió millones de visualizaciones en las redes sociales. Hasta que Facebook cambió las reglas del juego y derribó sus cimientos.

La década 2006-2016 fue catastrófica para una determinada parte de los usuarios de prensa, radio y televisión. Todos los canales perdieron usuarios menores de 35 años. Según el EGM, la radio se dejó al 15% de sus oyentes y la televisión, al 21%. Pero la prensa lo pasó peor. En esos 10 años, perdió al 59% de sus lectores menores de 35 años. ¿Adónde fueron los lectores jóvenes que perdió el papel? A Internet.

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Fact checking: el filtro contra la desinformación

Someter las declaraciones de un político al detector de mentiras no es nuevo. Sí es más reciente que las labores de verificación de hechos (o fact checking) no las haga un medio de comunicación sino a una plataforma online independiente.

Es el caso de la argentina Chequeado, una de las más de 160 plataformas de verificación que existen ahora mismo en el mundo. Y la primera en español. Desde 2010 comprueba si políticos, funcionarios, empresarios, sindicalistas y cualquier personaje reconocible e influyente dicen la verdad en sus declaraciones públicas.

También identifica y rastrea noticias falsas.

¿Toda declaración debe ser verificada? “No todos los temas son relevantes”, explica Laura Zommer, directora de Chequeado desde hace casi siete años. Tiene que ser una declaración factual, que haga referencia a un hecho o a un dato comprobable, no una opinión, una exageración o un recurso retórico.

En Chequeado repasan diariamente todos los discursos políticos relevantes, sesiones parlamentarias incluidas. A esta información suman la lectura de 30 medios, en papel, web, radio y televisión. Cada día de la semana.

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A la prensa milenial le estalla su dependencia de Facebook

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La prensa milenial pasa por un mal momento. Cerraron Buzzfeed España y Eslang, y Playground y Vice España recortaron sensiblemente sus plantillas. La culpa es del nuevo algoritmo de Facebook, dicen los medios heridos. La culpa es de fiarse de Facebook, dicen los expertos.

Por su propia naturaleza, Facebook está en cambio permanente y no es confiable”. Lo dijo en febrero Campbell Brown, máxima autoridad de Facebook en su relación con los medios, durante la American Magazine Media Conference, uno de los eventos más importantes para los periodistas estadounidenses.

Las palabras de Brown, pronunciadas a principios de febrero, culminaron un inicio de 2019 horrible para los periodistas: sólo en enero, más de 2.000 fueron despedidos. Buzzfeed prescindió de 220 trabajadores, el 15 por ciento de su plantilla, Buzzfeed España incluido. La revista Vice despidió a 250 personas, el 10 por ciento de su personal, lo que afectó a la división española de la marca. El Huffington Post también quedó tocado: 20 personas —ninguna en España, que se sepa—, aunque podrían ser más porque su empresa matriz, Verizon —el gigante que quería competir con Facebook y Google—, propietario de AOL, Tumblr y Yahoo!, anunció que en tres años despedirá a 3.000 empleados de los 11.000 que tiene; lleva 800 despidos desde comienzos de 2019.

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Blockchain y periodismo 2/2: ¿será el pago por artículo concreto (criptomonedas mediante) el incentivo definitivo para pagar por la información?

¿Y lo será en una época en la que todo apunta a que se van a potenciar las suscripciones?

Dzmitry Kliapitski

Este es un punto interesante porque actualmente no hay una plataforma en España que permita pagar por un artículo concreto. Luego quienes defienden las posibilidades de esta fórmula tienen razones para la esperanza. El razonamiento es el siguiente: ahora mismo no se paga por periodismo porque no existe este método; en cuanto llegue la posibilidad de pagar por artículos concretos, el periodismo se volverá rentable. Puede que sí o puede que no.

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