Un nuevo papel para el profesor universitario

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En un momento en el que el acceso al contenido es universal para el alumno, el papel del profesor como facilitador de conocimiento se ve superado. Esta es una de las bases sobre las que se levanta buena parte de las tendencias en innovación docente: clase invertida, enseñanza mediante problemas, evaluación por logros… Todas ellas dan la vuelta a lo que se ha hecho hasta el momento, pero ninguna se olvida de la figura del profesor.

«A día de hoy, la mayor parte de los profesores españoles, e incluso de nuestro entorno europeo, son profesores estándar, y muchas veces les cuesta abrazar los cambios», explica Miguel Zapata, profesor universitario y miembro del Incode, agencia consultiva de la ONU sobre educación a distancia. «En torno al 15% de nuestros docentes son adaptadores prematuros y se lanzan a las nuevas metodologías, pero las universidades no acompañan y no se produce el efecto ejemplo que tanto ayuda a la innovación».

Más formación

Para Artur Parcerisa-Arán, profesor titular de Didáctica y Organización Educativa de la Universidad de Barcelona, los docentes necesitan «compaginar conocimientos de su disciplina (historia, derecho, física…) con conocimientos pedagógicos, y ello pasa por la formación. Esta formación se ha incrementado mucho desde hace unos años y progresivamente va existiendo una mayor conciencia de su necesidad».

La Universidad del País Vasco (UPV-EHU) convoca anualmente el Programa de Formación del Profesorado en Metodologías Activas de Enseñanza, Eragin, un curso de un año y medio de duración dirigido a los docentes que quieren cambiar su forma de enseñar. Cada año se ofrecen 75 plazas, pero se recibe el doble de solicitudes. «Los profesores que pasan por el curso se comprometen a cambiar el 30% de su asignatura», señala Idoia Fernández, directora del Servicio de Asesoramiento Educativo de la UPV-EHU. «El cambio metodológico se traduce en pasar de la docencia centrada en la enseñanza al aprendizaje».

Para ello, los profesores de Eragin introducen en sus clases la metodología basada en la resolución de problemas, donde los estudiantes tienen que resolver casos realistas. «Los profesores se adaptan bien a este método, pero les cuesta agrupar varios temas de su asignatura y convertirlos en problemas. Exige esfuerzo creativo y síntesis», explica Fernández.

Si es posible aprender solo con la práctica es una pregunta recurrente entre los profesores-alumnos de Eragin. «Los profesores pensamos que sin las explicaciones no se puede aprender, y sí que se puede», opina Idioia Fernández. Esta pregunta resume, para muchos docentes y expertos, uno de los temas de reflexión de la innovación educativa, y no es difícil encontrar partidarios de ambas posiciones.

Para Javier Tourón, catedrático de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación en la Universidad de Navarra, «si los trabajos prácticos son simplemente una tarea de buscar información de forma superficial o de que unos alumnos trabajan mientras otros miran, no es bueno. Ahora, si los trabajos prácticos son una consecuencia del aprendizaje, bienvenidos sean».

Filosofía y valores

Según los expertos consultados, la universidad española impulsa la formación de sus profesores en nuevas metodologías, aunque con matices. Se potencia cada vez más, pero en muchas ocasiones las trabas burocráticas impiden a los profesores poner en práctica lo aprendido.

Para el profesor Zapata, «no es tanto un tema de dinero e inversión como de filosofía y valores. Hay que fomentar la investigación en nuevas metodologías docentes. En las ciencias experimentales, por ejemplo, sí que está claro que hay que invertir en investigación básica, pero no en nuestra área».


Este artículo se publicó en sendas versiones mejoradas en Gonzoo y en 20 Minutos, dentro de una serie de reportajes sobre la universidad española.