El juego de mesa más vendido de Amazon España fue creado por tres aficionados a los juegos de cartas y es español

El juego de cartas de baraja específica más vendido en Amazon España es español. Y no es algo nuevo, ‘Virus!’ lleva dos años liderando los listados de juegos más populares. Ahora mismo sigue en lo más alto, entre licencias extranjeras (‘Virus!’ es el único juego español del top 5) y mirando por el retrovisor los juegos de astros del sector como Devir, Mattel y Asmodee.

“Empezamos a modo de fanzine, creando un juego para nosotros mismos hace cuatro años y hoy somos una empresa que no sólo es ‘Virus!’ sino que tenemos 20 juegos y vivimos de ellos”, explica Santi Santisteban, cofundador de Tranjis Games y cocreador de ‘Virus!’.

Qué es ‘Virus!’? Es un juego de cartas de los llamados filler, los más rápidos y sencillos, con reglas intuitivas que se explican en un par de minutos. Se reparten tres cartas, se deja el resto en un mazo del que se irán robando cartas según usemos las que tenemos, y gana la partida quien antes complete el cuerpo humano, representado por cuatro cartas (corazón, riñón, cerebro y hueso). La clave no es sólo dar con esas cuatro cartas antes que el resto de jugadores, sino mantener esos órganos sanos. Ahí es donde entran los virus, las medicinas y los tratamientos que esconden las 68 cartas de la baraja de ‘Virus!’.

De una idea de amigos a un juego profesional

“No nos lo planteamos como un proyecto muy ambicioso, sino como un hobby, algo que nos hacía ilusión hacer y que la gente de nuestro alrededor tuviese. Pero no lo pensamos como un negocio ni teníamos intención de editarlo profesionalmente”, explica Santi Santisteban, coautor del juego junto con Carlos López y Domingo Cabrero (el otro cofundador de Tranjis). Al principio dudaron entre varias temáticas, naves espaciales incluidas, pero al final se decantaron por el cuerpo humano «por destacar. Creíamos que había demasiados juegos de temática de naves espaciales y que de esto otro había menos”, subraya Santisteban.

Para las mecánicas tampoco hubo muchas dudas. “Estábamos muy limitados por nuestras capacidades productivas, que eran bastante cortas porque íbamos a tener que hacer todo a mano. Así que decidimos que sería un juego de cartas, que nos gustaban bastante”. Entre la fase del concepto y las pruebas se fue un año entero. “La mayor parte del tiempo fue el testeo, probar mecánicas, comprobar cómo combinaban las cartas, los porcentajes, las estadísticas… Mucha prueba. Y mucha turra a los amigos hasta que nos quedó claro que el juego funcionaba”, explica Santisteban, que es ingeniero técnico de diseño industrial.

Entre las ilustraciones y el diseño gráfico, de los que se ocupó David GJ, se fueron seis meses más. Cuando el concepto, las mecánicas y la imagen estaban listos, crearon un prototipo y hablaron con una imprenta local. Imprimieron 410 juegos y los fueron vendiendo, de mano en mano, entre familiares, amigos y conocidos. “Con el dinero que obtuvimos fuimos a por algo más profesional”.

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