Drogas en la oficina: un consumo mínimo pero real

Tres de cada 10 personas en España conocen a alguien que consume alguna sustancia en el trabajo
Tres de cada 10 personas en España conocen a alguien que consume alguna sustancia en el trabajo.

Este artículo apareció en una versión mejorada en Bez.es.

La imagen que muchas veces se asocia a la combinación drogas y trabajo suele vestir traje, rendir al 300% de su capacidad y tomar siempre las mejores decisiones. Es el yuppie infalible, el abogado que conmueve al jurado con un alegato improvisado (pero brillante), el profesor de filosofía/historia/literatura que inspira a sus alumnos. Son personajes de ficción. O excepciones reales. La norma, al menos en España, dice que las sustancias psicoactivas más consumidas en el trabajo, excluyendo alcohol y tabaco, son los somníferos y los tranquilizantes, y que lo habitual es tomarlos tras una jornada limpiando oficinas o después de un turno doble en el hospital.

Estos datos se desprenden de la Encuesta 2013−2014 sobre consumo de sustancias psicoactivas en el ámbito laboral en España, realizada por el Observatorio Español de la Droga y las Toxicomanías. Las sustancias más consumidas en los últimos 30 días por personas trabajando, o buscando, de entre 18 a 64 años fueron: alcohol (68,2%), tabaco (41,6%), hipnosedantes, que incluyen tanto somníferos como tranquilizantes (7,3%), cannabis (6,7%), cocaína (1,2%), éxtasis (0,2%) y anfetaminas (0,2%).

El Observatorio Español de la Droga y las Toxicomanías informa de que no se pueden comparar los porcentajes de la encuesta de 2014 con los de la anterior, de 2008, pues se cambiaron varios criterios metodológicos entre una y otra. Sin embargo, sí afirman que el único consumo que aumenta es el de hipnosedantes; el alcohol se mantiene y el tabaco, el cannabis y la cocaína descienden.

Es un consumo mínimo, pero existe. “Si tú preguntas en el trabajo, la estadística dice que tres de cada 10 personas conocen a algún compañero que consume algo”, explica Fernando Mansilla Izquierdo, psicólogo del Ayuntamiento de Madrid y experto en psicología clínica y psicoterapia. Consumir algo significa tomar una sustancia psicoactiva que puede ser estimulante, depresora o alucinógena. Entre los estimulantes se encuentran la cocaína o las anfetaminas. Las drogas depresoras principales son el alcohol, los tranquilizantes, los somníferos y la heroína. El cannabis es la sustancia alucinógena más consumida; ni estimula ni deprime, aunque su efecto distorsionador sí puede potenciar los efectos de los otros psicoactivos.

Por qué se consumen drogas en el trabajo

“Generalmente por tres razones: por estrés laboral, por conflictos interpersonales (acoso laboral y sexual, especialmente) y por burnout”, explica Mansilla. El burnout, o síndrome del trabajador quemado, es un estado permanente de estrés. No se trata de una reacción puntual a estímulos estresantes, como picos de trabajo o turnos rotarios cambiantes, que entrarían dentro de la primera categoría, sino a vivir permanentemente bajo estrés. Este síndrome se da en trabajadores que tienen un contacto constante y directo con el público, como profesores, trabajadores sociales, médicos o policías. En estos casos, el estrés no se produce por trabajar mucho, sino por la impotencia del empleado al no poder solucionar todos los conflictos que se le plantean.

Un trabajador que toma sustancias para potenciar sus habilidades o como evasión no piensa que su problema pueda resolverse con la ayuda de un psicólogo o de una terapia. “Recurre a la vía directa, que es consumir. Si ya bebía alcohol cuando era adolescente, retoma la bebida. Y si ha visto fármacos en la familia, comienza a tomarlos”, explica Mansilla. “Estos trabajadores sufren variantes sintomatológicas propias de la sintomatología ansiosa-depresiva: pierden confianza en sí mismos, tienen ansiedad, sufren de insomnio. Ninguno relaciona la solución de estos síntomas con un médico y por eso prefiere consumir sustancias”

Profesiones de riesgo

Según la Encuesta 2013−2014 sobre consumo de sustancias psicoactivas en el ámbito laboral en España, el consumo de hipnosedantes, entre los que se incluyen tranquilizantes y somníferos con y sin receta, se da sobre todo en los sectores de actividades domésticas y servicios personales, en la administración pública, que engloba educación, sanidad y servicios sociales, y en hostelería. En cuanto al cannabis, los sectores mayoritarios son la construcción, la hostelería y las actividades artísticas, recreativas y deportivas. Estos mismos sectores se repiten en el consumo de cocaína, pero en distinto orden: actividades artísticas, recreativas y deportivas, hostelería y construcción.

La imagen del trabajo y las drogas es ilusoria. Si tienes que cumplir con 14 horas de trabajo porque eres bróker o porque estás en una profesión que te exige estar 14 horas atento, tomar cocaína te va a ayudar a cumplirlo. Pero será sólo durante un tiempo. La pregunta es cuánto tiempo puedes aguantar dependiendo de un estimulante que tienes que comprar y que además es ilegal. Un mes. Dos”, explica Mansilla. “Ninguna persona que utilice un estimulante para cumplir con su trabajo va a durar en él”.