Apuestas deportivas online en España: récords y riesgos

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Este artículo sobre las apuestas deportivas online en España apareció en una versión mejorada en bez.es. La versión que incluyo aquí tiene un párrafo extra sobre el trasvase de quinielistas a las apuestas deportivas online.

Jugarse los cuartos al caballo ganador, a la victoria colchonera en Champions o al número de triples que se pueden fallar en un partido tiene hoy poco que ver con las apuestas de antaño. Las apuestas online han acercado el azar deportivo a cualquiera, incluso a aquellos que nunca pensaron en pisar una sala de apuestas. Hoy basta con una app para iniciarse en un sector que el pasado 2015 movió más de 4.180 millones de euros, un 44,4% más que en 2014. Más que el póker y los juegos de casino online juntos.

Las apuestas deportivas online llegaron a España a mediados del año 2012. Antes eran ilegales. Según datos de la Dirección General de Ordenación del Juego, en el primer año los apostantes deportivos online se jugaron casi 1.010 millones de euros, algo menos que los jugadores de póker, con más de 1.165 millones, pero por encima de los casinos online, con 512 millones. Del dinero apostado en 2012 en Internet, el póker suponía el 42,7% del total, las apuestas, el 37% y el casino online, el 18,8%. Tres años después, el sector se ha consolidado: en 2015 las apuestas deportivas online amasaron el 48,8% del dinero apostado (4.180 millones de euros), los casinos, el 29,5% (2.528 millones) y el póker, el 20,8% (1.783 millones). De cada 10 euros que se juegan hoy en Internet, y aquí entran las apuestas deportivas, el póker, el blackjack, la ruleta, los concursos o el bingo, 5 euros se destinan al azar deportivo.

El apostador común. El apostador más débil

El informe Análisis del perfil del jugador online, publicado por la Dirección General de Ordenación del Juego, dependiente de Hacienda, describe al apostador deportivo online como un hombre (90,5%), que puede estar entre los 26 a 35 años (39,6%), entre los 18 a 25 años (32,2%) o entre los 46 a 55 años (19,1%). Es decir, siete de cada 10 apostadores online tienen menos de 35 años; tres de cada 10, menos de 25; éste es el perfil que más preocupa.

«De los 94 pacientes que tenemos ahora, 29 vienen de las apuestas deportivas, y la mayoría está entre los 18 y los 25 años», explica Victoriano López, presidente de la Asociación para la Prevención y Ayuda al Ludópata (APAL). Los casos de ludopatía por apuestas deportivas online suelen tener un mismo comienzo. «Al principio son apuestas presenciales, siempre en grupos de amigos. Algunos jóvenes tienen la mala suerte de que ganan y se enganchan porque ven dinero fácil muy rápidamente. Entonces empiezan a separarse del grupo. Piensan ‘si con cuatro o cinco gano esto, yo solo puedo ganar más’. Y de ahí pasan a lo online y no se entera nadie. Al menos al principio, porque luego vienen los sustos. Tenemos gente con deudas de 3.000 y 4.000 euros».

Para López, las razones del incremento de las apuestas a través de Internet son diversas. En primer lugar, la privacidad es un plus, especialmente para los tramposos: en la web nadie pide un carnet para comprobar la edad o si el jugador está marcado con la autoexclusión. Luego están los anuncios de casas de apuestas online, cuyas cuñas publicitarias se repiten con cada gol en la radio y en la televisión, e incluso patrocinan algunos equipos. Y también están los regalos de bienvenida –«siempre con letra pequeña», apunta Victoriano López–, un caramelo especialmente dirigido a un perfil de apostador sin muchos ingresos.

Daño colateral: La Quiniela

Las apuestas deportivas a través de Internet no sólo han desplazado la importancia de las apuestas presenciales, sino que también podrían tener cierta culpa en la debacle de La Quiniela. (La otra parte de la culpa estaría en el aumento de la dificultad para ganar). Los quinielistas se gastaron en 2012 más de 360 millones de euros, aproximadamente el 20% del total de apuestas deportivas en nuestro país –ver gráfico más arriba–. Dos años después, en 2014, La Quiniela movió 262 millones y su reparto en la tarta de las apuestas deportivas en España se redujo al 6,4%.

¿Significan estas cifras que las apuestas deportivas online se están llevando seguidores del pleno al 15? Aunque La Quiniela tocó techo en 2008 con 557,4 millones de euros, y desde entonces no ha dejado de caer, es atrevido aventurar que sus últimos números rojos (–11,7% entre 2013 y 2014) se deben a las apuestas online. Aunque hay un dato interesante: según el informe Percepción social sobre el juego de azar en España, del Instituto de Política y Gobernanza de la Carlos III de Madrid, el 30,3% de las personas de entre 25 y 34 años –la franja de edad mayoritaria entre apostadores deportivos online– era jugador de La Quiniela en 2012, mientras que, dos años después, con las apuestas deportivas online a pleno rendimiento, el porcentaje de quinielistas de ese perfil bajó al 9,5%.

En las próximas semanas tendrán lugar dos semifinales de Champions con equipos españoles y una Final Four de la Euroliga también con presencia española, por no hablar de la NBA, el tenis, las motos y la F1. Y los galgos. Y los caballos. Y la Eurocopa en junio. Y los Juegos Olímpicos en agosto. Si 2015 fue el mejor año para las apuestas deportivas online en España, todo apunta a que 2016 será para el sector otro año de récord.