Algunas carencias comunes entre los alumnos

universidad_carencias_alumnos

Cuando se interroga a los profesores acerca de cómo ven a sus alumnos más jóvenes, las respuestas varían en función del área de conocimiento de la carrera: en Medicina, los docentes echan de menos vocabulario técnico y conocimientos sobre biología y química; en Economía, faltan matemáticas y cálculo informático; en letras, sobran faltas de ortografía. Sin embargo, la mayoría coincide a la hora de señalar dos cuestiones: las carreras con notas de corte más altas suelen atraer a los estudiantes más motivados y esforzados; y faltan habilidades.

«La nota de corte y la preferencia de la carrera escogida definen, incluso antes de que comiencen los estudios, la motivación del alumno», explica Elena Albanell, profesora de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Para Javier Oubiña, profesor del departamento de Financiación e Investigación Comercial de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), «por lo general, la nota de corte marca bastante el nivel. Los estudiantes que superan notas de acceso más altas suelen tener mejores conocimientos básicos, de lenguaje, de expresividad. Y mayor implicación, esto es importante».

Más allá de las demandas de conocimientos particulares de cada titulación, los profesores notan algunas carencias en sus alumnos. «Falta pensamiento reflexivo y, a veces, espíritu de trabajo», explica Alfonso Meneses, profesor de Enfermería en la UAM. Algunos consideran que un buen número de sus alumnos llegan a la universidad «algo inmaduros», creyendo que será una prolongación del instituto, y chocan frontalmente con la autonomía que los docentes esperan de ellos. Los profesores de los cursos iniciales manifiestan que es habitual que durante las primeras semanas haya que enseñar a los alumnos a trabajar por su cuenta.

Según Arturo Vera, catedrático de Anatomía y Embriología Humanas de la Universidad de Zaragoza (Unizar), «en ocasiones les resulta complicado adaptarse al ambiente libre y sin control de la universidad, pero se acaban acostumbrando a tener más autonomía. No les queda más remedio».

Por su parte, Alejandro Ballesteros, vicedecano de Estudiantes de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), reconoce que los alumnos llegan «expectantes y despistados», pero que «sus competencias no son tan bajas como algunos creen. Lo que ocurre es que no son conscientes de lo que saben».

Universia da respuestas

Precisamente a estas dudas tratará de dar respuesta el III Encuentro de Rectores de Río de Janeiro, en su mesa redonda La universidad y los estudiantes. ¿Responden nuestras universidades a sus necesidades?, que reunirá el 28 y 29 de julio a rectores de más de 1.100 universidades, con el patrocinio de Banco de Santander a través de su División Global Santander Universidades.

En cualquier caso, muchos docentes coinciden en que la falta de expresión, especialmente en público, o el dominio de herramientas de investigación son carencias que Bolonia está ayudando a limar. «Ahora los alumnos tienen que poner de su parte. Las clases son más interactivas y, si el profesor consigue dejar atrás las inercias del pasado, como las clases magistrales…, si da ese paso, los alumnos lo agradecen y participan», explica Alejandro Ballesteros.

Además, algunos profesores reconocen que el manejo fluido de Internet y los programas de presentaciones están beneficiando no solo a la docencia, sino también a la riqueza comunicativa de los estudiantes. En cambio, otros opinan que es precisamente la dependencia de la tecnología para comunicar la causante de que se empobrezca la expresión oral.

Los efectos del plan Bolonia

La implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), también conocido como plan Bolonia, está modificando la universidad. «El EEES ha hecho que pasar del instituto a la universidad sea más descafeinado que antes, pues se ha vuelto a apostar por la evaluación continua, las clases con menos alumnos y la atención más directa del profesor. Como en el instituto», explica Javier Oubiña, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid.


Este artículo se publicó en sendas versiones mejoradas en Gonzoo y en 20 Minutos, dentro de una serie de reportajes sobre la universidad española.